"Construir um futuro com trabalho decente". Este é o tema da 100ª Conferência da Organização Internacional do Trabalho - OIT, que começou hoje pela manhã, 1º de junho, em Genebra (Suíça), e vai até o dia 17 de junho.
O Palácio das Nações ficou colorido e globalizado com as bandeiras, vestimentas típicas e línguas e sotaques distintos de representantes de mais de 192 países, entre eles o Brasil, representado por trabalhadores, empregadores e agentes do governo, que durante o período da Conferência vão debater em comissões temas como Administração e Inspeção do Trabalho, Trabalho decente para trabalhadores domésticos, O objetivo estratégico da proteção social (cobertura da seguridade social adequada às normas da OIT), dentre outros.
A presidente do Sinait, Rosângela Rassy e a vice-presidente de Relações Internacionais, Rosa Jorge, participam da Conferência, integrando a Comissão de Administração e Inspeção do Trabalho.
Representação do Brasil
O Brasil se faz presente na Conferência com uma representação tripartite, cujos membros estão distribuídos em todas as Comissões.
Nesta terça-feira, 31, a delegação brasileira foi recebida pela Embaixadora Maria de Nazareth Farani Azevedo, representante permanente do Brasil junto á Organização das Nações Unidas e demais organismos internacionais em Genebra, que deu destaque para o que chamou de "um bom momento vivido pelo Brasil no cenário internacional, em especial através da divulgação da atuação da Inspeção do Trabalho praticada no país, o que vem sendo feito pela OIT".
Com o intuito de conhecer e integrar-se às posições que os representantes brasileiros vão defender na Conferência, a embaixadora brasileira ouviu cada um dos integrantes da delegação brasileira.
Rosângela Rassy e Rosa Jorge destacaram o papel desempenhado pelos Auditores Fiscais do Trabalho, levando cidadania aos trabalhadores brasileiros, prevenindo acidentes de trabalho, resgatando aqueles que se encontram em condições degradantes de trabalho e deram ênfase à necessidade de aumento do número de Auditores e à aprovação da PEC 438 (trabalho escravo) como forma de continuarem garantindo um trabalho digno aos trabalhadores brasileiros.
Comissões em destaque
Um reconhecimento ao Brasil foi a concessão da presidência da Comissão de Aplicação de Normas - uma das mais importantes da Conferência – dada ao brasileiro Sérgio Paixão, coordenador de Assuntos Internacionais do Ministério do Trabalho e Emprego. A comissão analisa casos específicos por países e este ano se debruçará sobre o item recorrente da seguridade social.
A Comissão do Trabalho Decente para Trabalhadores Domésticos está no segundo ano de discussão sobre a elaboração de normas específicas para os trabalhadores domésticos. Serão submetidos à análise da comissão dois textos: o de uma Convenção (instrumento vinculante), complementada por uma Recomendação. A expectativa é de que a 100ª Conferência possa aprovar mais uma Convenção da OIT. As negociações esperadas entre empregadores e empregados estão gerando grande expectativa entre os participantes.
A Comissão de Administração e Inspeção do Trabalho está envolvida em um debate geral, que não visa a elaboração de Convenção ou Recomendação sobre os temas, e tem como objetivo identificar e apontar caminhos para superar desafios contemporâneos tanto em administração quanto em Inspeção do Trabalho.
O debate em torno da Inspeção do Trabalho
Na tarde desta quarta-feira, 1º de junho, a Secretária de Inspeção do Trabalho, Vera Albuquerque, fez um pronunciamento na Comissão de Inspeção, falando em português, causando interesse de todos os presentes, considerando-se que habitualmente os representantes de pronunciam em inglês, francês ou espanhol. A escolha do idioma pela Secretária faz parte de um trabalho dos países de Língua Portuguesa para tornar o idioma Português mais divulgado no seio da comunidade trabalhista internacional.
Vera Albuquerque destacou que no Brasil o corpo de Auditores Fiscais do Trabalho é concursado, em cumprimento à Convenção 81 da OIT, mas frisou a necessidade do aumento do número de AFTs, bem como a premência do desenvolvimento de uma capacitação continuada do corpo de Inspetores brasileiros.
(Com informações da presidente do Sinait, Rosângela Rassy)
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1º-6-2011 - OIT
El Director de la OIT pidió forjar una nueva era basada en la justicia social al inaugurar la 100ª Conferencia Internacional del Trabajo
El Director General de la OIT, Juan Somavia, inauguró la histórica 100ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo con un llamado a forjar una nueva era de justicia social y crecimiento económico basados en el desarrollo sostenible, con el fin de ofrecer respuestas a una creciente agitación en el mundo laboral.
GINEBRA (Noticias de la OIT) - El Director General de la OIT, Juan Somavia, inauguró la histórica 100ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo con un llamado a forjar una nueva era de justicia social y crecimiento económico basados en el desarrollo sostenible, con el fin de ofrecer respuestas a una creciente agitación en el mundo laboral.
Somavia advirtió que el mundo del trabajo enfrenta múltiples crisis, incluyendo un nivel alto e inaceptable de desempleo juvenil, estancamiento de las inversiones en la economía real, marginalización de pequeñas empresas generadoras de empleo, y una concentración indecente del los ingresos y la riqueza.
El Director de la OIT presentó su informe a la Conferencia titulado “Una nueva era de justicia social” ante unos 3.000 delegados de Gobiernos, Empleadores y Trabajadores. “En gran parte seremos nosotros, la familia de la OIT, los responsables de que una nueva era basada en la justicia social no sea solamente una visión idealizada y que en cambio se lleve a la práctica y se convierta en una realidad”.
“Este es el momento de contar con una OIT más fuerte”, dijo Somavia.
Expresó su preocupación por la actitud de complacencia ante la frágil recuperación económica y alertó que “tenemos frente a nosotros el peligro mayor de que se consoliden patrones de crecimiento ineficientes y reglas injustas para la globalización que estuvieron en la raíz de la crisis y que han causado un aumento sistemático de la desigualdad casi en todas partes durante los últimos 30 años. Volver a donde estábamos podría llevarnos a otra crisis más temprano que tarde”.
“No es extraño que la gente este molesta y enojada”, agregó. “Son muchos los que se sienten entrampados entre el impacto social inmediato que tuvo la crisis y estas tendencias a más largo plazo, incluyendo las clases medias”.
Somavia agregó que la gente también está decepcionada porque percibe que algunas instituciones financieras son consideradas “demasiado grandes para quebrar”, mientras que muchas personas aparecen como “demasiado pequeñas como para tener importancia”.
El resultado, dijo, es que “desde la plaza Tahir hasta la de Puerta del Sol, en calles y plazas de muchos países podemos observar el nacimiento de un movimiento popular y social liderado por jóvenes que podría cambiar el mundo”.
“No olvidemos que mientras hablamos aquí, los sucesos del mundo árabe y de otros lugares nos están enviando un mensaje muy claro: para lograr un cambio real se requiere de una movilización amplia y pacífica capaz de hacer resonar la voz y las demandas de la gente en los centros de decisión política. También debemos escucharlos”.
Somavia consideró que las recomendaciones de políticas de la OIT “contribuyen a tener un mundo con menos tensiones, más justo y más seguro. Con nuestros valores y nuestras políticas estamos en el camino correcto de la historia”.
Añadió que una nueva era de justicia social debe estar basada en “un modelo de crecimiento diferente en el cual los mercados produzcan otros resultados, resultados que impliquen libertad, dignidad, seguridad y equidad, resultados productivos que combinen la fortaleza de los mercados, la responsabilidad de las empresas, la formación de los trabajadores, el poder del diálogo social y las políticas públicas, de manera que se pueda lograr un crecimiento más eficiente con justicia social”.
“¿Cuál puede ser nuestro aporte? En cuatro palabras: liderazgo, conocimiento, dialogo y cooperación”, dijo Somavia. ”Les pido a todos aprovechar esta oportunidad de la 100ª Conferencia para asumir estos desafíos y reflejarlos en el papel que desempeñará nuestra Organización en el futuro. Debemos demostrar que al menos hay un lugar en el sistema multilateral en el cual se escuchan las quejas por el sufrimiento de la gente, y ese lugar es la OIT”.
La 100.a reunión (del 1 al 17 de junio) discutirá sobre los desafíos actuales y futuros en el mundo del trabajo, entre ellos: las tasas de desempleo, que actualmente se ubican en un pico histórico; la crisis mundial del empleo juvenil; la extensión de la cobertura de seguridad social a ocho de cada diez personas en el mundo que no cuentan con ningún tipo de protección social; el papel desempeñado por la administración del trabajo para garantizar un trato equitativo en el lugar de trabajo, y la extensión de derechos básicos en el trabajo para los millones de trabajadores domésticos, la mayoría de los cuales son mujeres.
En la Conferencia también intervendrán invitados especiales, entre ellos: la Canciller de Alemania, Angela Merkel; el Presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono; el Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin; el Primer Ministro de la Autoridad Palestina, Salam Fayyad; la Presidenta de Finlandia, Tarja Kaarina Jalonen, y la Presidenta de Suiza, Micheline Calmy-Rey. También participarán varios ex jefes de Estado y jefes de organismos internacionales.
Además de los debates sobre la situación actual del mundo del trabajo, el programa de la Conferencia también incluye: la propuesta de una norma internacional del trabajo sobre empleo doméstico; debates de alto nivel sobre desempleo juvenil en el Norte de África/Medio Oriente y otras regiones, sobre empleo y justicia social en una economía globalizada, sobre el papel del trabajo decente en una globalización más equitativa, ecológica y sostenible, y sobre la visión de una nueva era de justicia social. También habrá una discusión plenaria sobre el más reciente informe de la OIT acerca de la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados.
El 10 de junio habrá un debate sobre niños en trabajos peligrosos. Este debate será parte de los eventos internacionales para celebrar el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, cuyo día oficial es el 12 de junio.
31-5-2011 - OIT
Administración e inspección del trabajo: Herramientas esenciales para una buena gobernanza mundial
La importancia de contar con sistemas de administración e inspección del trabajo sólidos y eficientes en el contexto del desarrollo económico y social está reconocido en la Constitución de la OIT, en la Declaración de Filadelfia y en la Declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa. Este principio ha sido desarrollado por numerosos Convenios, Recomendaciones y otros instrumentos de la OIT. OIT EnLínea habló con Giuseppe Casale, Director del Programa sobre Administración e Inspección del Trabajo (LAB/ADMIN) de la OIT.
Artículo | 31 de mayo de 2011
El Pacto Mundial para el Empleo, adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) en 2009 en respuesta a la crisis económica mundial, destaca la importancia de la administración e inspección del trabajo como factores clave para superar la crisis y promover el desarrollo económico y social. Es por esto que el Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) decidió, en su reunión de junio 2010, sostener una discusión general sobre administración e inspección del trabajo durante la 100° reunión de la CIT.
¿Qué es la administración del trabajo?
Giuseppe Casale: La OIT define la administración del trabajo como las actividades de la administración pública en materia de política nacional del trabajo. Un sistema de administración del trabajo abarca todos los órganos de la administración pública responsables y/o encargados de la administración del trabajo, bien sean departamentos ministeriales o instituciones públicas.
En esencia, la administración del trabajo ayuda a hacer realidad el Trabajo Decente. Es una fuente importante de información para gobiernos, empleadores y trabajadores. Además, actúa como un intermediario activo en la prevención y solución de conflictos laborales, así como un observador informado de las tendencias de la sociedad, gracias a sus relaciones privilegiadas con los interlocutores sociales. En muchos países, la administración del trabajo representa una parte cada vez mayor del gasto público, en particular, en las áreas de seguridad social y creación de empleo. La administración del trabajo garantiza además, a través de la inspección del trabajo, que haya equidad e igualdad de condiciones para trabajadores y empleadores.
¿Cuáles son las normas pertinentes de la OIT relacionadas con la administración del trabajo?
Giuseppe Casale: Las normas fundamentales de la OIT sobre administración del trabajo son el Convenio No. 150 de la OIT y su Recomendación complementaria de 1978. Estas normas establecen el marco legal internacional básico para el funcionamiento correcto de cualquier sistema de administración del trabajo. Además, hay diversos otros instrumentos pertinentes, como el Convenio sobre la inspección del trabajo, el Convenio sobre la inspección del trabajo (agricultura), el Convenio sobre estadísticas del trabajo y el Convenio sobre la consulta tripartita.
¿Qué es la inspección del trabajo?
Giuseppe Casale: Para la OIT, la función de la inspección del trabajo es garantizar la aplicación y el cumplimiento efectivo de la legislación laboral de un país, al abordar cuestiones como las condiciones de trabajo y la protección de la salud y seguridad de los trabajadores. La inspección del trabajo es una de las funciones centrales de todo sistema de administración del trabajo. Desde que la Organización fue fundada en 1919, este tema ha estado siempre entre las prioridades del mandato de la OIT.
El campo de acción de la inspección del trabajo puede variar de un país a otro, pero en general incluye la promoción de la salud y seguridad en el trabajo; la protección del salario y de los beneficios de seguridad social; la promoción de los derechos fundamentales en el trabajo, como libertad sindical y la no discriminación; así como el funcionamiento apropiado de las relaciones laborales y del diálogo social. Al realizar su trabajo, los inspectores laborales tienen un impacto directo sobre el desarrollo socioeconómico de un país, mediante la búsqueda de equilibrio entre la protección y seguridad de los trabajadores y la productividad y la competitividad.
¿Cuáles son las normas pertinentes a la inspección del trabajo?
Giuseppe Casale: Como expliqué antes, las normas internacionales en este ámbito incluyen el Convenio sobre la inspección del trabajo No. 81, y su respectiva Recomendación, así como el Convenio sobre la inspección del trabajo (agricultura) No. 129 y su Recomendación. El Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores y medio ambiente de trabajo, 1981, (No. 155), el Convenio sobre el marco promocional para la seguridad y salud en el trabajo, 2006 (No. 187) y el Convenio relativo a la inspección de las condiciones de vida y de trabajo de la gente de mar, 1996 (No. 178).
Más específicamente, el Convenio 81 de la OIT define las tres funciones principales de los inspectores del trabajo: garantizar el cumplimiento de la ley, asesorar a los empleadores y a los trabajadores, e informar a las autoridades competentes. Además, establece sus atribuciones, como la facultad de entrar a los lugares de trabajo, llevar a cabo investigaciones, formular preguntas, analizar documentos y tomar muestras, así como impartir órdenes con el fin de subsanar los defectos y decidir si es apropiado dar una advertencia u ofrecer un consejo, o emprender o recomendar una acción legal. En cambio, a los inspectores se les exige respetar ciertas obligaciones: no pueden tener ningún interés directo o indirecto en las empresas bajo su supervisión, y no deben revelar los secretos comerciales de las empresas que supervisan ni tampoco la fuente de cualquier queja.
¿Cuáles han sido los desafíos que han enfrentado la administración e inspección del trabajo?
Giuseppe Casale: Los principales desafíos para la administración del trabajo incluyen la capacidad a veces limitada para la elaboración de políticas de los ministerios de trabajo. Esto, con frecuencia, se debe a la falta de recursos humanos y financieros, al acceso limitado a datos confiables desglosados por sexo, o a tecnologías de la información inadecuadas. Además, los sistemas nacionales de inspección del trabajo pueden carecer de una autoridad central, lo cual es probable que genere un mecanismo menos eficiente para garantizar el cumplimiento de la legislación laboral. Sumado a ello, el crecimiento de iniciativas privadas de inspección del trabajo amenaza la función pública de los ministerios y de las inspectorías del trabajo. Otros desafíos para los inspectores del trabajo incluyen administración débil, nuevas formas de empleo, trabajo no declarado y nuevas tecnologías y métodos de trabajo.
La reciente crisis económica y social, ¿tuvo un impacto en la administración del trabajo y en los servicios de inspección?
Giuseppe Casale: El deterioro de las condiciones económicas ocasionado por la crisis llevó a muchos países a adoptar medidas de ajuste. Esto acentuó el papel y el perfil de las administraciones del trabajo como una respuesta clave de las instituciones, en particular, para hacer frente a despidos, beneficios de desempleo y programas de creación de empleo. En lo que se refiere a este último punto, los Servicios Públicos de Empleo (SPE) son un ejemplo de cómo uno de los primeros y más tradicionales aspectos de la administración del trabajo ha tenido que adaptarse y reorganizar sus funciones para ajustarse a un ambiente laboral en transformación. Sin embargo, las actividades de la administración del trabajo y los sistemas de inspección no han sido inmunes a la tendencia actual orientada a la consolidación fiscal y la adopción de medidas de austeridad.
Como resultado, los ministerios de trabajo, incluyendo los servicios públicos de empleo y las inspectorías del trabajo, han sido sujetos a una reducción de gastos cada vez mayor, creando un nuevo desafío para los ya agobiados sistemas de administración del trabajo.
¿Cuáles medidas ha tomado la OIT para fortalecer estos servicios?
Giuseppe Casale: La Declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa de 2008 reconoció la necesidad de “fortalecer la capacidad de la OIT para asistir a sus miembros en los esfuerzos para alcanzar los objetivos de la OIT en el contexto de la globalización”, e identificó la administración y la inspección del trabajo como áreas de importancia vital para alcanzar este objetivo.
Mi departamento (LAB/ADMIN), que fue creado en abril 2009, refleja el compromiso continuo de la OIT para desarrollar la capacidad de los sistemas de administración del trabajo para implementar el Programa de Trabajo Decente de la OIT, a través de la elaboración e implementación de políticas laborales. También trabajamos para fortalecer los sistemas de inspección del trabajo de manera que sean herramientas modernas y eficaces para la buena gobernanza. Esto significa establecer y fortalecer el marco legal e institucional de la administración del trabajo y de las inspectorías del trabajo. También significa garantizar una coordinación eficiente entre las diversas administraciones e instituciones que se ocupan de temas y políticas sociales.
Es importante destacar que esto se hace a través de la consulta y participación de los trabajadores y los empleadores. LAB/ADMIN está a cargo de liderar las actividades de la OIT para garantizar el apoyo técnico y los servicios de asesoría en administración e inspección del trabajo, movilizando las competencias técnicas de la Oficina y trabajando a través de redes que abarcan diversos sectores técnicos y regiones con el fin de mejorar la asistencia a nuestros mandantes.
1º-6-2011 – OIT
Elegidas autoridades de la 100ª Conferencia de la OIT
La 100ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que se realiza entre el 1 y el 17 de junio en Ginebra, comenzó el 1 de junio con la elección de su presidente, el ministro del Trabajo y Seguridad Social de Camerún, Robert Nkili.
GINEBRA (Noticias de la OIT) – La 100ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que se realiza entre el 1 y el 17 de junio en Ginebra, comenzó el 1 de junio con la elección de su presidente, el ministro del Trabajo y Seguridad Social de Camerún, Robert Nkili.
“Esta es una sesión simbólica e histórica para esta Conferencia”, dijo el presidente tras ser elegido, al solicitar a los delegados hacer lo posible para que “la OIT sea un actor fundamental en el logro de las condiciones necesarias para mejorar el mundo del trabajo”.
La Conferencia eligió como vicepresidentes a Dagoberto Lima Godoy de Brasil por los Empleadores, a Bogdan Iuliu Hossu de Rumania por los Trabajadores, y a Homero Sánchez Hernández de República Dominicana por los Gobiernos.
Dagoberto Lima Godoy es consultor de la Confederación Nacional de Industrias (CNI) de Brasil. Bogdan Iliu Hossu es el presidente de la Confederación Nacional Sindical Cartel Alfa de Rumania, y Homero Sánchez Hernández es el representante permanente de República Dominicana en Ginebra.
La 100a Conferencia Internacional del Trabajo convoca a unos 3.000 delegados y asesores, que representan a gobiernos y organizaciones de empleadores y de trabajadores de los 183 Estados Miembros de la OIT.
Cada Estado Miembro puede enviar cuatro delegados a la Conferencia: dos del Gobierno, uno de los Empleadores y uno de los Trabajadores, quienes pueden hablar y votar en forma independiente.